Qué rapido pueden dar un giro las cosas. Una simple palabra puede romperte los esquemas, joderte todos los planes, ilusiones, y todas esas cosas que habías recreado en mucho tiempo, en muchas horas de insomnio. Pero entonces una palabra lo rompe todo y crean una hemorragia en tú corazón, que comienza a sangrar. Y duele, por supuesto que duele, pero no es un dolor lógico, no es como cuando te caes, o te cortas, o cualquier cosa más o menos con sentido. No, es un dolor agudo, interno, que te entran ganas de llorar y reír al mismo tiempo. Desata en tí un alguien que nunca habías conocido. No te quedan ganas de nada, ni siquiera respirar. Es algo insoportable. Porque te sientes sola. Porque tu corazón sangra. Porque no hay nada que te alivie ese dolor. Y aún encima te sientes masoca, porque el dolor te recuerda todo aquello.. y sonríes. Estás en un mar de lágrimas, y sonríes. ¡ Te sientes completamente inútil ! Y entonces, piensas: " Ni para eso sirvo ..." Te auto-culpas de algo que no has echo, porque no encuentras un jodido por qué. Algo que te diga por qué duele. Y entonces aparece, y el dolor se hace fuerte, y llega hasta el estómago, mientras a tí te fallan las piernas, y él camina tranquilo, como siempre, y a tí te cuesta mantenerte en pié. Pero sacas fuerzas, y caminas como puedes, levantas la cabeza a su lado y echas la sonrisa más falsa que tienes, pasas rápido, para parecer ligera, y el dolor se hace fuerte, muy fuerte. Y en el momento en el que os separan jodidos centímetros, aparecen esas asquerosas mariposas, y te dan ganas de llorar, y entonces, ya has doblado la esquina, y notas un cansancio inaguantable, pero lo has logrado, no se ha dado cuenta.
Pero un día, demasiado tarde para tu gusto, el dolor desaparece. Pasa, tranquilo, como siempre, y a tí no te falla nada en el cuerpo. Le miras, pero no le encuentras. En realidad nunca fué tuyo, ni tú suya. Y te sientes incómoda, porque no encuentras una razón, ni un por qué, ni nada parecido a la desaparición del dolor. Es normal, cuando un amor termina, te puedes encontrar de todo, saber de todo, menos un por qué.
Y entonces te giras, ves como sigue caminando, seguramente ni te ha visto, pero tú le vuelbes a mirar, por última vez de esa forma, te enamoras por segundos, y sonríes, como nunca, mientras en tu mente se crea un collage de momentos. Y entonces, piensas:
" Un placer coincidir en esta vida."
Att: Nunca tuya.

No hay comentarios:
Publicar un comentario