viernes, 16 de marzo de 2012

..

 — Te echo de menos —murmuré.
—Ya lo sé. Créeme que lo sé. Es como si te hubieras llevado una mitad de mí contigo.
 —Ven y recupérala, entonces —le reté.
—Pronto, en cuanto pueda, pero antes me aseguraré de que estás a salvo —su voz se había endurecido.
—Te quiero —le recordé.
— ¿Me crees si te digo que, a pesar del trago que te estoy haciendo pasar, también te quiero?
—Desde luego que sí, claro que te creo.
 —Me reuniré contigo enseguida.
—Te esperaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario